Si tienes un animal de compañía tienes que entender que estás bajo el cuidado de ese ser y no que es de TU propiedad, sino que es tu acompañante de vida, y por ende al ser una parte de la creación de Dios o del Universo, eres su guardián y cuidador.
Eres el ser que Dios y el Universo eligieron para cuidar y amar la vida y el cuerpo de ese ser. De entre millones de personas, ¡ERES TÚ!
Eres un ser capaz de hacerlo, y la recompensa va a ser aprender que puedes lograr encontrar ese mensaje que también te trae acogerlo con su historia, su comportamiento, su forma de ser o sus enfermedades.
Son almas pares tu y tu animal de compañía y por ley de atracción se corresponden en perfecta armonía y como pares, mereces entenderte también qué hay dentro de su propia esencia de vida y para qué llegó a la tuya, ese es el gran mensaje que te trae estar juntos.
¿Quieres descubrirlo?
Dra. Angélica Ruales M.

